25 feb. 2017

Recreaciones urbanas: entre el decorado teatral, las aspiraciones culturales y la caricatura.

El Pueblo Español de Barcelona es una de las propuestas de recreación arquitectónica y urbana más espectaculares (y controvertidas). En la imagen, la Plaza Mayor presidida por la reproducción del Ayuntamiento de Valderrobles (Teruel).
La arquitectura siempre ha tenido problemas para ser materia de exhibición directa, siendo poco frecuentes los conjuntos de edificios levantados con voluntad de muestra (aunque hay casos de gran interés). Por eso, habitualmente su exposición se realiza a través de “intermediarios” (fotografías, dibujos, planos, maquetas, etc.). No obstante, más allá de las singulares reuniones de edificios icónicos o de los ejercicios de intermediación expositiva, surge una tercera vía: la recreación arquitectónica y urbana. Esta consiste en su reproducción descontextualizada a escala real (sobre todo de las fachadas), ofreciendo recopilaciones heterogéneas que pueden responder a motivos muy variados y en las que la apariencia de los escenarios resultantes bascula entre los deseos de realismo y los excesos, llegando a veces a rozar la caricatura.
Vamos a aproximarnos a diversos ejemplos, desde recreaciones con objetivos culturales, como es el caso del Pueblo Español de Barcelona o la efímera “strada novissima” de la Bienal de Venecia de 1980, hasta escenografías teatrales del estilo de los Pueblos Potemkin o los poblados de los spaghetti-western rodados en el desierto de Tabernas (Almería), pasando por los exitosos espacios comerciales de Las Rozas Village en Madrid o el food court del centro comercial de Santa Catarina en Oporto.

18 feb. 2017

Así nació Washington, la capital de los Estados Unidos de América.

Plano de 1835 reflejando la delimitación del Distrito Columbia y las trazas urbanas esquemáticas de Washington.
La fundación de ciudades es siempre un acto especial, pero mucho más cuando nacen como capitales que deben representar a una nación. Entonces, todas las decisiones son más trascendentes. La selección del emplazamiento, la planificación de su trazado o la ubicación de sus instituciones, se convierten en actos dotados de una gran significación.
Cuando se constituyeron los Estados Unidos de América, a partir de las Trece Colonias británicas que habían logrado su independencia del Imperio, se tuvo la necesidad de construir una nueva ciudad para ejercer de capital federal de la incipiente nación. Y no solo eso, sino que, además, debería contar con un territorio propio y autónomo respecto a los estados. Con esos requisitos, en 1791, nació Washington y se delimitó el Distrito Columbia que la contiene. En este artículo nos aproximaremos a las circunstancias que rodearon su fundación para, en otro posterior, analizar su singular trazado, del que podría decirse que fue el “canto del cisne” del urbanismo clásico.

8 feb. 2017

Ciudades triples en las fronteras: los trifinios urbanos (los casos de la “Triple Frontera” sudamericana y de Basilea).

Hitos recordatorios de los trifinios analizados: arriba, de la denominada “Triple Frontera” Sudamericana y debajo del “Dreiländereck” europeo.
Nuestro planeta está surcado por unas líneas invisibles que delimitan los territorios políticos (aunque en ocasiones aprovechen accidentes geográficos o se materialicen con muros o vallados para indicar las fronteras con rotundidad). A veces, esas líneas convergen en puntos que se convierten en vértices muy singulares porque en ellos se congregan más de dos estados.
Uno de estos casos son los denominados trifinios, puntos en los que confluyen tres países distintos. Habitualmente se localizan en espacios naturales, pero hay ejemplos que aparecen en áreas urbanizadas, en las que la reunión de tres ciudades de naciones diferentes genera situaciones muy particulares, superando las habituales relaciones producidas entre parejas urbanas fronterizas.
Vamos a aproximarnos a dos casos concretos y muy distintos por su contexto, geográfico, cultural y socioeconómico. El primero se encuentra en Sudamérica: la denominada “Triple Frontera” que, señalada por dos ríos, el Paraná y el Iguazú, separa Argentina, Brasil y Paraguay. El segundo caso está en Europa y es algo más complejo porque la separación no es tan nítida como en el anterior. En este trifinio, que en alemán recibe el nombre de Dreiländereck (“esquina de los tres países”), se reúnen Francia, Alemania y Suiza en una conurbación presidida por la ciudad más importante: la suiza Basilea que linda sin solución de continuidad con sus vecinas francesas y germanas.