18 feb. 2017

Así nació Washington, la capital de los Estados Unidos de América.

Plano de 1835 reflejando la delimitación del Distrito Columbia y las trazas urbanas esquemáticas de Washington.
La fundación de ciudades es siempre un acto especial, pero mucho más cuando nacen como capitales que deben representar a una nación. Entonces, todas las decisiones son más trascendentes. La selección del emplazamiento, la planificación de su trazado o la ubicación de sus instituciones, se convierten en actos dotados de una gran significación.
Cuando se constituyeron los Estados Unidos de América, a partir de las Trece Colonias británicas que habían logrado su independencia del Imperio, se tuvo la necesidad de construir una nueva ciudad para ejercer de capital federal de la incipiente nación. Y no solo eso, sino que, además, debería contar con un territorio propio y autónomo respecto a los estados. Con esos requisitos, en 1791, nació Washington y se delimitó el Distrito Columbia que la contiene. En este artículo nos aproximaremos a las circunstancias que rodearon su fundación para, en otro posterior, analizar su singular trazado, del que podría decirse que fue el “canto del cisne” del urbanismo clásico.

8 feb. 2017

Ciudades triples en las fronteras: los trifinios urbanos (los casos de la “Triple Frontera” sudamericana y de Basilea).

Hitos recordatorios de los trifinios analizados: arriba, de la denominada “Triple Frontera” Sudamericana y debajo del “Dreiländereck” europeo.
Nuestro planeta está surcado por unas líneas invisibles que delimitan los territorios políticos (aunque en ocasiones aprovechen accidentes geográficos o se materialicen con muros o vallados para indicar las fronteras con rotundidad). A veces, esas líneas convergen en puntos que se convierten en vértices muy singulares porque en ellos se congregan más de dos estados.
Uno de estos casos son los denominados trifinios, puntos en los que confluyen tres países distintos. Habitualmente se localizan en espacios naturales, pero hay ejemplos que aparecen en áreas urbanizadas, en las que la reunión de tres ciudades de naciones diferentes genera situaciones muy particulares, superando las habituales relaciones producidas entre parejas urbanas fronterizas.
Vamos a aproximarnos a dos casos concretos y muy distintos por su contexto, geográfico, cultural y socioeconómico. El primero se encuentra en Sudamérica: la denominada “Triple Frontera” que, señalada por dos ríos, el Paraná y el Iguazú, separa Argentina, Brasil y Paraguay. El segundo caso está en Europa y es algo más complejo porque la separación no es tan nítida como en el anterior. En este trifinio, que en alemán recibe el nombre de Dreiländereck (“esquina de los tres países”), se reúnen Francia, Alemania y Suiza en una conurbación presidida por la ciudad más importante: la suiza Basilea que linda sin solución de continuidad con sus vecinas francesas y germanas.