28 nov. 2015

La “Ruta 66”, la calle mayor de Estados Unidos, y sus ciudades (segunda parte)

La Ruta 66, en esta segunda parte, recorre algunos de los paisajes más espectaculares de los Estados Unidos.
La Ruta 66, tuvo una trascendencia tal que llegó a ser calificada como la “calle mayor” (main street) de los Estados Unidos o la “carretera madre” (mother road).
La Ruta, que simbolizó la esperanza en un futuro mejor y el camino hacia las libertades, perdió su estatus como carretera oficial en 1985, cuando fue sustituida por autopistas modernas que, en muchas zonas, se superpusieron al recorrido histórico. Así pues, ya no es posible recorrer su trazado original de forma continua, pero todavía se conservan tramos extensos en los que sus habitantes han procurado mantener el espíritu de antaño. En la actualidad, transitan por ellos muchos viajeros (turistas o nostálgicos, en coche, en moto, o en autocaravana) para disfrutar de los paisajes del Medio Oeste y saborear la historia reflejada en sus gasolineras, moteles y cafés de carretera, que ofrecen una escenografía anclada en el tiempo.
Abordamos la Ruta 66 en dos artículos. En el primero la recorrimos desde Chicago hasta Oklahoma City. En este segundo, completaremos el camino para llegar al destino: Los Ángeles (pasando por Amarillo, Albuquerque, Santa Fe, el desierto de Mojave y San Bernardino). Un territorio de pasado hispano que se alza como el más legendario de la ruta.

21 nov. 2015

La “Ruta 66”, la calle mayor de Estados Unidos, y sus ciudades (primera parte)

Hay rutas que marcaron épocas y están sólidamente implantadas en nuestro acervo cultural. Algunas tuvieron un carácter comercial, otras encauzaban peregrinaciones religiosas o incluso vertebraron y comunicaron territorios. Algunas han perdido su función y otras continúan en servicio. En todos los casos, la importancia adquirida las elevó a la categoría de mito. Estas largas rutas legendarias, se hacían por etapas y por eso estaban jalonadas por ciudades, que se engarzaban al recorrido como perlas en un collar.
Una de estas rutas transcurrió por Norteamérica, entre Chicago y Los Ángeles. Es la Ruta 66, cuya trascendencia fue tal que llegó a ser calificada como la “calle mayor” (main street) de los Estados Unidos. Construida entre 1926 y 1938, recorre casi 4.000 kilómetros por ocho Estados. Se convirtió, durante la Gran Depresión de la década de 1930, en el camino hacia la “tierra prometida” que representaba California y, en la década de 1960, encauzó los sueños de la generación beat que ansiaba la libertad que disfrutaba la costa oeste. El trazado histórico iría siendo sustituido por modernas autopistas, pero aún es posible recorrer buena parte de sus antiguos tramos, que ofrecen a quienes los recorren (sea por turismo, por nostalgia, por mitomanía o por cualquier otra razón), un encuentro con una parte esencial de Norteamérica, con su historia, con sus paisajes, con sus leyendas, incluso con algunos de sus mitos colectivos.
Abordaremos la Ruta 66 en dos artículos. En este primero recorreremos desde Chicago hasta Oklahoma City (pasando por Saint Louis, Springfield Missouri, y Tulsa). En el segundo, completaremos el recorrido para llegar al destino: Los Ángeles.

14 nov. 2015

La urbanización del cielo de Londres (rascacielos en la capital británica).

Londres. En primer término, The Shard y al fondo la concentración de rascacielos del sector oriental de la City.
En 2012, los 87 pisos y 310 metros del rascacielos londinense “The Shard” se convertían en el techo de Europa. Desde entonces, la propuesta de grandes torres no ha cesado y Londres está “urbanizando” su cielo (en los próximos años está prevista la construcción de 236 edificios que superarán las 20 plantas). Pero no solamente las oficinas serán las protagonistas de esta conquista del cielo de Londres, porque las viviendas también definirán el nuevo skyline de la capital británica. De hecho, la nueva generación de rascacielos londinenses es mayoritariamente residencial.
Londres comenzó tarde su relación con los grandes edificios en altura. Hasta la década de 1960 no se sobrepasarían las referencias de Victoria Tower y la cúpula de St. Paul. A partir de ese momento, emergerían tímidamente los rascacielos, que se concentraron (aunque no exclusivamente) en la City y en Canary Wharf. Pero la nueva generación, aunque potencia alguna de esas ubicaciones (como la ampliación de Canary Wharf denominada Wood Wharf), se despliega también por otras zonas de la ciudad.
Los nacientes rascacielos, más allá de su valor representativo e icónico, responden a una estrategia en favor de la densidad urbana, aunque en localizaciones muy determinadas que, asociadas a los nodos principales de transporte público, configurarán nuevas áreas de centralidad en la ciudad. Londres ha apostado definitivamente por un crecimiento hacia arriba.

7 nov. 2015

Nueva York, década de 1930: el swing de las big band y los grandes iconos arquitectónicos.

El Chrysler Building y el Empire State Building son dos de los iconos arquitectónicos neoyorquinos que acompañaron el florecimiento del swing y las big bands.
En la década de 1930, el jazz cambió de hogar. Nueva York sustituyó a Chicago como foco principal de aquella música que enfebrecía a la población. La Gran Manzana acogería a unos músicos que habían emprendido una “segunda migración” (la primera les llevó desde Nueva Orleans a Chicago) y Harlem se convertiría en el lugar donde florecería el swing y reinarían las big bands.
Tras los “felices veinte”, el crack de la bolsa de 1929 dio origen a la Gran Depresión, que sumió a los Estados Unidos y al mundo occidental en una profunda crisis. Pero Nueva York se recuperaría con más rapidez que otros lugares y, en un contexto tan adverso, levantaría alguno de sus iconos más reconocidos, como el Chrysler Building, el Empire State Building o el Rockefeller Center, y emprendería un programa de infraestructuras y equipamientos que transformarían la ciudad.
El swing y las big band serían el antídoto frente a las miserias de la Gran Depresión. Las grandes bandas de Duke Ellington, Count Basie, Benny Goodman o Fletcher Henderson, entre otros, pondrían una banda sonora a esa década que conduciría a la Segunda Guerra Mundial.