31 ene. 2015

Entre la conservación y el olvido: Posturas ante el patrimonio heredado en cinco Ciudadelas históricas.

La Ciudadela de Lille es uno de los grandes ejemplos de fortificación ideados por el Marques de Vauban. Se conserva perfectamente integrada en un gran parque urbano.
Una de las construcciones características de los siglos XVI al XVIII fueron las Ciudadelas, recintos militares que dominaron algunas ciudades que se convirtieron en “plazas fuertes” dentro de un periodo de intensos conflictos bélicos. Con el tiempo esas espectaculares y geométricas fortificaciones perdieron su razón de ser y las ciudades se encontraron frente al dilema de qué hacer con ellas.
El debate de fondo expresa el posicionamiento ante el patrimonio histórico heredado y, particularmente, ante un legado que no se adapta con facilidad a los requisitos de la ciudad contemporánea.
Como ejemplo, vamos a aproximarnos a cinco casos muy distintos respecto a la consideración de esas antiguas Ciudadelas. Las diferentes posturas van desde la conservación, manteniendo en cierta medida el uso original (la Ciudadela de Jaca), hasta la eliminación radical borrando cualquier rastro en el trazado urbano (la Ciudadela de Turín), pasando por diversas posiciones intermedias: el mantenimiento de lo esencial con amputaciones parciales (como es el caso de la Ciudadela de Pamplona); el reciclado drástico para adaptar los espacios útiles a nuevos usos (como se hizo en la Ciudadela de Montpellier); o la desaparición relativa, puesto que la supresión física no evita su recuerdo, tanto por su influencia en la trama del entorno como por la conservación de algún resto (como sucedió con la Ciudadela de Barcelona).

24 ene. 2015

Las dos caras de San Petersburgo: Palacios suntuosos frente a humildes Casas-Comuna (Kommunalka).

Estatua de Pedro I El Grande, instalada en 2006 en la isla Vasilievski, obra de Zurba Tsereteli, sobre el fondo de los bloques residenciales soviéticos.
Las ciudades ofrecen muchos rostros diferentes y, en ocasiones, muestran dos visiones destacadas con contrastes muy acusados. En estos casos suele contraponerse una imagen general privilegiada, que se proyecta hacia el exterior, con otra que se acostumbra a ocultar con cierta vergüenza y donde la vida no es tan amable. Hay muchos ejemplos de estas ciudades bifrontes y San Petersburgo es una de ellas.
Su “cara” más reconocida muestra la espectacularidad del sueño de su fundador, el zar Pedro I El Grande: una ciudad que se levantó de la nada para convertirse en la gran capital de Rusia, caracterizada por sus suntuosos palacios, monumentos y grandes avenidas. Pero la ciudad esconde otra realidad en las barriadas donde se acumulan viviendas comunales de la era soviética y que, todavía en la actualidad, se encuentran habitadas en paupérrimas condiciones. Se calcula que 600.000 personas viven en las kommunalka (коммуналка), en las que varias familias comparten el mismo espacio y luchan por una supervivencia digna.
Las instituciones promotoras han desaparecido (ya no existen ni los zares ni los soviets) pero el San Petersburgo del siglo XXI mantiene esa doble imagen extrema: la que enfrenta a una ciudad de ensueño con una ciudad de pesadilla.

17 ene. 2015

El Ágora de Atenas y los Foros de Roma: representación del espacio ciudadano frente al espacio del poder.

El Ágora ateniense y el Foro romano como arquetipos espaciales: la representación ciudadana frente a la representación del poder.
La existencia de un espacio común y compartido es consustancial a los asentamientos humanos. Desde una óptica simbólica, pueden identificarse dos visiones diferentes acerca de la configuración de esos lugares que denominamos plazas. La primera, expresa la formación del espacio a partir de la voluntad del colectivo, como producto del requerimiento de un lugar de encuentro y relación para múltiples actividades cívicas (comerciales, políticas, festivas, etc.). En muchos de estos casos, las plazas se generaron a partir de la reserva de suelo consensuada, ocupando una posición relativamente central y pudiendo estar acompañadas de edificios de la comunidad (un ayuntamiento por ejemplo). La segunda óptica, entiende la formación de ese espacio como una dotación ofrecida por el líder del grupo (político, religioso, etc.) a sus subordinados. Las plazas que seguían esta línea, solían vincularse a la existencia de grandes edificios que recordaban la presencia del poder y la autoridad.
El Ágora de Atenas y los Foros romanos son en la actualidad unas ruinas que difícilmente logran transmitir lo que fueron en sus momentos de esplendor. Afortunadamente, las investigaciones arqueológicas y los numerosos escritos que los describieron, nos permiten intuir su antigua formalización. Su origen funcional fue similar (primero necrópolis y después mercado) pero su evolución “política” fue muy diferente. En su apogeo representaron visiones antagónicas, puesto que mientras el Ágora ateniense personificó el espacio ciudadano, los Foros romanos encarnaron la representación del poder. Por esta razón, ágora y foro (aunque los términos puedan utilizarse como sinónimos) se han convertido en arquetipos de esas dos formas de entender las plazas públicas.

10 ene. 2015

La Grand Place de Bruselas: la representatividad de la burguesía gremial.

Bruselas. Grand Place.
Representar es una palabra que al ser aplicada a las ciudades adquiere, al menos, una doble significación. Por una parte encontramos el concepto de representación, que se refiere a la creación de elementos sustitutivos, evocadores de la propia ciudad a través de la cartografía, de las vedutes o de imágenes muy variadas. Por otra parte descubrimos la representatividad, una noción más compleja por la que la Arquitectura y el Espacio Urbano son capaces de personificar y simbolizar con una gran fuerza expresiva consideraciones acerca de nuestros ancestros y su legado.
Vamos a acercarnos a la Grand Place de Bruselas como ejemplo de representatividad, ya que el espacio más emblemático de la capital belga se erige como testimonio de la burguesía gremial que la creó. Uno de los motores principales de la incipiente vida urbana medieval fue el constituido por los gremios o corporaciones, asociaciones socio-profesionales para la defensa de los intereses de sus miembros. Estos primeros “burgueses” (habitantes de los “burgos”, denominación medieval para las ciudades) construyeron los espacios urbanos dejando reflejados en ellos sus rasgos colectivos esenciales.

3 ene. 2015

Escenografías trascendentales: el caso de la Plaza del Campidoglio de Roma.

Roma. Piazza del Campidoglio.
Hay lugares especialmente trascendentes, que están marcados por el destino. La colina del Capitolio en Roma es uno de ellos. Era la más pequeña de las siete colinas fundacionales de Roma, pero sería la más distinguida. Fue el lugar religioso de más importancia en la Antigua Roma y, durante la Comuna medieval, se convirtió en el centro político de la ciudad con la construcción del Palacio de los Senadores. El Capitolio, fue el “caput mundi” romano, la “cabeza del mundo” y confirmó su elevada significación con la creación de la extraordinaria Piazza del Campidoglio, que diseñó Michelangelo Buonarroti en el siglo XVI.
La plaza fue uno de los primeros espacios urbanos concebidos de forma unitaria y su análisis nos permite apreciar una escenografía compleja que aprovecha los recursos de la geometría y de la perspectiva para componer un lugar de gran simbolismo. La Piazza del Campidoglio  (sede de los Museos Capitolinos) es hoy visitada por miles de turistas que siguen asombrándose ante un espacio que marcó un hito en la representación de la dignidad del poder.