29 nov. 2014

La Ciudad Vieja de Jerusalén, el legendario centro del universo antiguo, entre la historia y el mito.

Jerusalén: en primer término la Cúpula de la Roca y tras ella la Ciudad Vieja. Al fondo la ciudad moderna.
De Jerusalén se dice que es la morada de un Dios, la capital de dos pueblos y el templo de tres religiones. Se proclama igualmente la existencia de dos ciudades, en un juego especular que ofrece una urbe terrenal y real frente a otra divina y perfecta. También aparece una Ciudad Vieja amurallada, dentro de la cual se encuentran la mayoría de los lugares sagrados para el judaísmo, el cristianismo y el islamismo, cuestión que convierte a Jerusalén en triple Ciudad Santa. Esta Ciudad Vieja se delimitó en 1538 y contuvo a Jerusalén en el interior de sus murallas hasta la segunda mitad del siglo XIX, momento en el que comenzó la expansión moderna. Además, en la actualidad, la metrópoli jerosolimitana se encuentra dividida en dos partes (un Oeste judío y un Este teóricamente musulmán), separadas por una “línea verde”, nombre de la frontera que se trazó para separar Israel y Palestina.
Todo ello nos habla de la complejidad de una ciudad que fue el centro del universo antiguo, que ha padecido un turbulento pasado, y se enfrenta en el presente a una muy delicada situación política, ya que es disputada violentamente por judíos y musulmanes, que la reclaman como su capital única e irrenunciable. Jerusalén es una ciudad con una larga, densa y agitada historia, que trenza leyendas con realidades, difuminando tras un halo de misterio su evolución urbana.

22 nov. 2014

¿Por qué Jerusalén es una ciudad santa para los cristianos, para los judíos y para los musulmanes?

Jerusalén, la triple ciudad santa. A la izquierda, judíos orando ante el Muro de las Lamentaciones. En el centro, cristianos en el interior del Santo Sepulcro durante el Viernes santo. A la derecha, musulmanes orando en la explanada de las Mezquitas.
¿Cómo es posible que un lugar poco estratégico, alejado del mar y de las rutas comerciales, con pocos recursos, con un relieve abrupto, escasez de agua y un clima bastante extremo, pudiera erigirse como el centro del mundo antiguo? ¿Qué sucedió allí para recibir tal consideración?
Hace más de tres mil años, en el Oriente Próximo, un pequeño poblado fortificado llamado Sión ó Jebús, se transformó en Jerusalén, la capital del primer reino de Israel, y se convirtió en escenario de acontecimientos trascendentales (fueran históricos o legendarios) para tres credos relacionados: el judío, el cristiano y el musulmán. Con el tiempo, Jerusalén perdería la influencia política pero ganaría la divina. La Ciudad Santa por excelencia, triplemente venerada, es un punto de referencia que atrae a millones de peregrinos de las tres religiones monoteístas.
Pero su carácter sagrado no debe ocultar una historia violenta, de incomprensiones, intolerancias y enfrentamientos que han hecho correr rios de sangre por las calles de la ciudad. Los deseos de posesión exclusiva han originado destrucciones y muerte, creando un palimpsesto en el que es muy difícil separar la ficción de la realidad.
Hoy, la fascinante Jerusalén sigue en el ojo del huracán, incluso más que en periodos anteriores, por ser un “campo de batalla estratégico entre civilizaciones en conflicto” como la definió Simon Sebag Montefiore.

15 nov. 2014

Benarés y el Ganges, ciudad santa y río sagrado, entre la devoción y la contaminación.

Benarés y el Ganges (Ahilya Ghat).
Hay lugares señalados por la trascendencia. Pueden ser montes, rios, cuevas o también ciudades, que se convierten en lugares sagrados en virtud de una profunda significación religiosa. Las causas son variadas. Pueden ser por asociación con personalidades religiosas, también por haber servido de escenario de experiencias espirituales, o incluso por identificarlos directamente con la divinidad.
El hinduismo cuenta con una conjunción especial: la de una ciudad santa, Benarés (ó Varanasi) con la de un rio sagrado, el Ganges. Según este credo, bañarse en el rio limpia los pecados y purifica el alma, y morir en la ciudad supone quedar liberado del ciclo de las reencarnaciones, lo que conlleva que Benarés sea el destino de muchos ancianos y enfermos que desean fallecer en ella. Por todo ello, la ciudad es objeto de veneración y atrae a millones de peregrinos convirtiendo la relación con su río en algo muy particular. El frente acuático está constituido por una sucesión de Ghats, unos espectaculares graderíos dispuestos en la orilla y que se adentran en el agua para facilitar a los hindúes la realización de actividades muy variadas, desde la inmersión regeneradora, hasta su propia limpieza personal o la cremación de cadáveres, cuyas cenizas son arrojadas al Ganges.
Pero a su paso por Benarés, el sagrado curso del Ganges muestra también otra cara, mucho más mundana, en la que se observa un rio extremadamente contaminado. No obstante, los devotos no aceptan que esa agua divina pueda causarles daño aunque los datos científicos advierten del elevado riesgo para la salud de los baños.

8 nov. 2014

Atravesando ríos: Puentes y túneles para los cruces fluviales de Nueva York.

Brooklyn Bridge, uno de los iconos de Nueva York.
Más allá de sus múltiples beneficios, los ríos suponen una barrera geográfica y el ser humano ha procurado atravesarlos de forma segura desde tiempos muy remotos. Los puntos de paso se convertían en lugares estratégicos y, en muchos casos, los puentes allí instalados animaron a la creación de asentamientos urbanos en su entorno. No obstante, las ciudades también han encontrado dificultades para enlazar su estructura urbana sobre ellos, teniendo en cuenta que además de cruzar personas y vehículos también tienen que hacerlo infraestructuras muy variadas. Afortunadamente, los avances de la tecnología han solventado esos hándicaps, permitiendo puentes espectaculares en sitios complicados o permitiendo pasar de un lado a otro mediante túneles. Nueva York, y particularmente la isla de Manhattan, es una esas ciudades que han sufrido para cruzar sus ríos y poder así comunicar todas sus partes.
Manhattan se encuentra rodeada por el Hudson River, el East River y el Harlem River. Pero a pesar de que haya tres cauces que reciban la denominación de río, Nueva York tiene solamente uno. Únicamente el Hudson River es un curso fluvial auténtico. El East River forma parte de un brazo de mar que adopta una forma longitudinal junto a Manhattan que da apariencia de río, y el Harlem River no es más que un canal acuático natural, aunque muy modificado, entre los anteriores. Pero más allá de estas consideraciones que los diferencian, los tres cauces tienen en común las grandes dificultades que ofrecieron históricamente para ser atravesados con construcciones permanentes. Hubo que esperar a finales del siglo XIX y principios del XX para que los avances tecnológicos permitieran tender puentes y excavar túneles que enlazaron definitivamente la isla con su entorno.

1 nov. 2014

Ríos reconvertidos en solares: la Promenade du Paillon y los grandes equipamientos de Niza.

La Promenade du Paillon en una imagen nocturna.
Los rios fueron fundamentales para las ciudades. Su presencia se convirtió en una de las claves para la elección de los lugares donde asentarlas. Los rios han cumplido muchas misiones, desde suministradores de agua, de energía o evacuadores de residuos hasta servir como medio de transporte, lugar de ocio, o incluso de lavandería (aunque también han sido fuente de problemas).
Algunos rios también se convierten en soportes para el crecimiento urbano, sobre todo para suplir carencias dotacionales o de espacios públicos. En esos casos, se prescinde de los rios, que son cubiertos, y las plataformas resultantes se transforman en solares sobre los que construir el programa deseado. Además, frente al tradicional efecto barrera de los cauces fluviales, corregido en parte con el tendido de puentes, se abren nuevas opciones para la estructura urbana.
Es el caso de Niza, que acabó cubriendo buena parte del tramo final del rio Paillon, construyendo sobre él varios de los equipamientos principales de la ciudad (teatro, museo, biblioteca, palacio de congresos, etc.) y creando la Promenade du Paillon, un gran parque lineal inaugurado ahora hace un año. La reconversión del Paillon, comenzada en 1868, fue realizada por tramos hasta que en 2013 recibió su última configuración, creando un eje urbano, verde y dotacional, fundamental para el centro de Niza.