14 oct. 2017

Lo que pasa en Las Vegas…, ¡ya se puede contar!

El cartel de bienvenida a Las Vegas saluda al visitante en el sur del Strip, manteniendo la imagen característica de los años cincuenta y sesenta.
La célebre frase “What happens in Vegas, stays in Vegas” (lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas), que asimilaba la ciudad a un agujero negro que retenía el lado salvaje de sus visitantes, está perdiendo su justificación.
La también apodada “Sin City” (Ciudad del pecado) está transitando en los últimos años hacia ambientes más “correctos”. La industria del entretenimiento, aunque el juego sigue fuertemente implantado, está apostando por el ocio familiar. La proliferación de espectáculos para todos los públicos o la estrategia de diversificación de la base económica de la ciudad, están consiguiendo el “blanqueamiento” de la imagen de Las Vegas. Es esta línea, muchos de los nuevos y gigantescos resorts surgidos a lo largo del Strip, ofrecen una edulcorada imagen similar a parques temáticos, relacionados con la historia (el antiguo Egipto, el imperio romano, o la idealización de un medievo artúrico) o con recreaciones combinadas de otras ciudades como Nueva York, París o Venecia.

7 oct. 2017

Venecia barroca y el nacimiento de la ópera moderna.

Santa Maria della Salute es uno de los principales emblemas arquitectónicos de la Venecia barroca.
En los siglos XVII y XVIII, la república veneciana era un estado en decadencia política, pero eso no le impediría disfrutar de un periodo de gran esplendor artístico. Durante el barroco, Venecia sería un centro de primer orden: la arquitectura levantaría algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad; la pintura desarrollaría nuevas fórmulas, como las famosísimas vedutte (destacando las de Canaletto); o, la música asistiría al comienzo de la ópera moderna, con la apertura de las representaciones a todas las clases sociales (abonando el precio de una entrada). Esta decisión sería determinante para el desarrollo del género: arrancaba la ópera como negocio.
Así, en la cosmopolita, espléndida y divertida Venecia barroca, aquel género que unía teatro y música, nacido años atrás en Florencia para el disfrute de la nobleza, se convertiría en una fórmula de gran éxito popular, conjugando la cultura con el entretenimiento. En aquel entonces, la ciudad construiría espectaculares iglesias (como Santa Maria della Salute) y fastuosos palacios que cambiarían su imagen, así como teatros de ópera (fijando el modelo de “teatro a la italiana”) que la convertirían en la capital lírica del mundo durante décadas.

23 sept. 2017

Entre la ficción y la realidad: Mahagonny y Las Vegas, las “ciudades del pecado”.

Arriba, montaje de la ópera “Ascensión y caída de la ciudad de Mahagonny” en la Royal Opera House de Londres en 2015. Debajo, imagen de Las Vegas.
Todas las ciudades son realidad y ficción simultáneamente. Tanto las que podemos experimentar físicamente, porque cuentan con muchas “construcciones” mentales, como las que son producto de la imaginación, que se alimentan de referencias materiales.
Vamos a aproximarnos a dos ciudades, una de ficción y otra real (Mahagonny y Las Vegas) que, a pesar de pertenecer a esos ámbitos supuestamente incompatibles, comparten mucho.
Mahagonny es la distopía que crearon Kurt Weill y Bertolt Brecht en 1930 en su ópera “Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny”, presentando su visión moderna de las pecadoras Sodoma y Gomorra. Poco después, en el desierto de Nevada, fue consolidándose Las Vegas, que se convertiría en el símbolo de la transgresión y los deseos ocultos. Por eso, ¿es Mahagonny solamente una distopía o fue una premonición de Las Vegas?, ¿o quizá Las Vegas fue la materialización de una necesidad social expresada en los rasgos de Mahagonny?

16 sept. 2017

Asociaciones identitarias: la “glamurosa” conjunción de tres ciudades con tres pintores (Cadaqués/Dalí, Sitges/Rusiñol, Arlés/van Gogh)

El café Van Gogh en Arlés en una muestra de la recuperación de los paisajes del pintor.
Los procesos de generación de identidad urbana son, a veces, imprevisibles. Desde luego, todas las ciudades tienen un “mínimo común” que las iguala, pero hay algunas que cuentan con cualidades particulares que les permiten sobresalir. Estos rasgos singulares pueden tener expresiones muy diversas.
Una de ellas es la cultura, que en ciertas ciudades se ha apoyado en la asociación con algún artista genial que vivió en ellas y les transmitió parte de ese halo casi mágico que asignamos a los creadores. Sobre esa base, y aprovechando también otras virtudes, esas ciudades han logrado construir una imagen sofisticada y glamurosa muy apreciada.
En esta línea, vamos a aproximarnos a tres casos que tienen muchos puntos en común, tanto por su ubicación mediterránea, como por sus atractivos entornos y, sobre todo, por ese halo cultural que las ha convertido en lugares fascinantes para un turismo que busca algo más que playa y sol. Se trata de tres parejas de ciudad/artista: en la Costa Brava española, Cadaqués y Salvador Dalí; en la costa del Garraf, próxima a Barcelona, Sitges y Santiago Rusiñol; y, en la Provenza francesa, Arlés y Vincent van Gogh.

10 sept. 2017

Contrastes medievales: Orden e irregularidad en los ejemplos de Carcasona y Aigues-Mortes.

La Cité de Carcasona (arriba) y Aigues-Mortes (debajo), son dos núcleos urbanos de tamaño similar, pero de trazado radicalmente diferente: irregular y ordenado, respectivamente.
La Alta Edad Media fue un periodo difícil para la ciudad en el occidente europeo. Pero la ciudad resistiría y durante los siglos XII y XIII experimentó una revitalización extraordinaria, con crecimientos importantes y numerosas fundaciones.
Aquellas ciudades medievales siguieron, básicamente, dos modelos radicalmente diferentes: por un lado, la planificación racional, basada en el orden y la geometría; y, por otro, la ausencia de un plan previo, de manera que los trazados eran espontáneos, sugeridos por el relieve y los intereses de cada momento, caracterizándose por una gran irregularidad.
En el suroeste francés hay dos buenas representantes de estos contrastes urbanos: Carcasona y Aigues-Mortes. Aigues-Mortes siguió el modelo de ciudad ordenada mientras que la espectacular Cité de Carcasona es un ejemplo de la irregularidad medieval (aunque también cuenta con una “bastida”, racional y regular).

4 sept. 2017

Nuevo centro de Soloptical en Madrid, diseñado por Taller de Ideas.

Dentro de su estrategia de expansión, la firma especializada en óptica y salud ocular, Soloptical, acaba de inaugurar un nuevo local en Madrid, ubicado en la calle Arenal nº 3. Esta localización es doblemente singular. Primero porque se encuentra junto a la Puerta del Sol, en uno de los puntos más emblemáticos y concurridos de la ciudad (y de España). Y, segundo, porque el edificio en el que se integra es la “Casa Palazuelo”, proyectada por Antonio Palacios en 1919. Este edificio es uno de los pioneros de la arquitectura terciaria de la capital española y su extraordinaria calidad llevó a incluirlo dentro del Catálogo de Bienes Inmuebles de Interés Cultural (BIC) de la Comunidad de Madrid.
El proyecto del nuevo centro Soloptical ha sido realizado por Taller de Ideas Arquitectos Asociados (firma vinculada con Urban Networks). Además del reportaje fotográfico, el presente artículo ofrece como anexos sendas aproximaciones a la historia del edificio y a la del local comercial.

28 ago. 2017

Cuando la ciudad se refugió en la arquitectura (los casos de Split y Arlés)

La Arlés romana (Arelate) se contrajo drásticamente durante la Alta Edad Media, convirtiendo su Anfiteatro (Arènes) en la nueva ciudad “fortificada”.
La caída del Imperio Romano de Occidente tuvo graves consecuencias para casi todas sus ciudades. Las turbulencias políticas y las recurrentes invasiones produjeron una inestabilidad generalizada que redujo drásticamente el comercio en el oeste europeo, frenando en seco la prosperidad alcanzada e iniciando un imparable declive urbano. Además, los saqueos se convirtieron en algo habitual y hubo ciudades devastadas por las múltiples luchas mantenidas en aquellos primeros años de la Edad Media.
Algunas ciudades fueron abandonadas, aunque la mayoría resistió, asumiendo importantes degradaciones del tejido urbano anterior. Entre estas, hubo ciertos casos muy particulares porque los residentes buscaron cobijo dentro de grandes construcciones imperiales que habían quedado vacantes, reconfigurándolas como contenedores urbanos para olvidarse del resto del casco.
Estas urbes sufrieron una contracción extrema, ejerciendo la arquitectura como refugio de la ciudad. Los ejemplos de la croata Split (Aspalatum), con la reconversión del gran Palacio de Diocleciano, o el de la francesa Arlés (Arelate), reutilizando su anfiteatro, se encuentran entre los más espectaculares.