22 jul. 2017

Sobre los espacios de la ciudad (categorización según gradientes de “libertad”) (1)

La ciudad ofrece una gran diversidad espacial que debe ser conocida, no solo como base para su correcto diseño sino también para apreciarla convenientemente (calle y soportales en Bolonia)
Espacio” es una palabra tan genérica que requiere de adjetivos complementarios para precisar su significado. Estos epítetos nos dirigen a entornos muy diferentes, como sucede con los casos de “matemático”, “arquitectónico”, “interestelar”, “vectorial”, “aéreo”, “informativo”, “natural” o “de n dimensiones”.
La ciudad es, desde luego, una cuestión de “espacio”, de “espacio físico”, podríamos decir, acotando la palabra. Sobre este “espacio físico”, del que tenemos un suficiente conocimiento intuitivo, proliferan términos que suelen interpretarse como sinónimos sin serlo. Aparentemente las nociones de “espacio urbano”, “espacio libre”, “espacio vacío”, “espacio público”, etc. se refieren a una misma realidad cuando tienen matices diferenciales.
En este artículo, proponemos una investigación sobre los distintos tipos de espacio que encontramos en la ciudad con el objetivo de descubrir los atributos principales del Espacio Urbano, su espacio por antonomasia. Para ello utilizaremos unas variables que generan gradientes de “libertad” (de movimiento) y permiten ordenar las diferentes categorías espaciales existentes en nuestras urbes. Abordamos el tema en dos partes: en esta primera planteamos los primeros análisis, dejando para la segunda parte las últimas aproximaciones y las conclusiones.

8 jul. 2017

Terciarización, regeneración y momificación: procesos de transformación urbana (vocabulario urbanístico).

La evolución de las ciudades es algo consustancial y los procesos de transformación son complejos y diversos. En algunos casos, se produce una “regeneración” urbana tras la recuperación de antiguos espacios productivos, como es el caso de HafenCity en Hamburgo. 
En otras ocasiones hemos aludido a las dificultades de la disciplina urbanística con el vocabulario que expresa los procesos experimentados por las ciudades. En un artículo anterior nos referimos a los fenómenos de gentrificación y tugurización, dos dinámicas de transformación social de barrios que, aunque mantienen la función residencial, presentan resultados bien diferentes.
En esta oportunidad nos acercaremos a otros tipos de evolución urbana, caracterizados porque en ellos no se conserva el uso original. Nos referimos, por una parte, a los sufridos por barrios residenciales que se han convertido en espacios vinculados a la economía, particularmente del sector servicios (de ahí viene la palabra que los define: “terciarización”). Por otra parte, encontramos zonas de la ciudad destinadas inicialmente a la producción que han visto como sus instalaciones, tras quedar obsoletas, se encuentran vacantes y pueden ser recuperadas para la ciudad, con un predominio residencial: “regeneración”. Finalmente, nos fijaremos en unos casos muy particulares, menos frecuentes pero actuales, en los que el uso original desaparece sin encontrar sustituto, pero dado el gran valor histórico de esas áreas, se realizan esfuerzos para evitar su ruina (“momificación”), principalmente para favorecer el turismo.


24 jun. 2017

Tapiola, la joya racionalista que fusionó la Ciudad-Jardín y la Ciudad-Funcional en Helsinki

Tapiola nació como una ciudad pensada para sus habitantes. Imagen del centro urbano.
Tras la Segunda Guerra Mundial, Europa se enfrentó a situaciones inéditas en el campo de la arquitectura y del urbanismo que impulsarían la reflexión para buscar un mundo nuevo que emergiera de los escombros del anterior.
Uno de los caminos explorados fue la construcción de núcleos-satélite, más o menos vinculados a la metrópoli, que partiendo de las ideas de Ciudad-Jardín, recogían los logros del Funcionalismo. Entre los ejemplos destacan las ciudades-satélite de los países nórdicos, particularmente las propuestas para Estocolmo o la construcción de Tapiola, la nueva ciudad que nació en el entorno de Helsinki en la década de 1950.
Tapiola sería una aportación muy singular del pensamiento urbano del norte de Europa para ese nuevo hábitat que se estaba soñando, y su realización contaría con algunos de los arquitectos más reconocidos de Finlandia como Alvar Aalto, Aarne Ervi, Viljo Revell, Pentti Ahola, Kaija y Heikki Siren, Reima Pietilä o Aarno Ruusuvuori.

3 jun. 2017

Aproximación a la ópera verista (… y a sus ciudades)

Roma era el escenario de la Tosca de Puccini y en 1992 se rodó una producción cinematográfica en los lugares reales, protagonizada por Plácido Domingo y Catherine Malfitano.
A finales del siglo XIX, la sociedad europea, industrial, burguesa y pragmática, modificaría sus criterios artísticos. Se había producido una saturación del melodrama romántico y se buscaba una nueva orientación, que fue dirigida hacia la sociedad misma, convirtiéndola en materia creativa. Así, la vida cotidiana, los problemas y las inquietudes humanas sustituirían a los héroes, a los mitos o a la búsqueda de la belleza por sí misma, tomando cuerpo en la literatura realista de escritores como Zola, Balzac, Dickens, Tolstoi, Dostoievski o Galdós.
Estos mismos objetivos se reflejarían en las artes plásticas y también en la ópera, particularmente en la Italia finisecular, donde surgirían nuevos autores, como Mascagni, Leoncavallo, Giordano, Cilea o Puccini, que trasladaron esas ideas al teatro musical. Agrupados bajo la controvertida etiqueta “verista”, buscaban “poner música a la vida” y compusieron obras extraordinarias en las que representarían su contemporaneidad (aunque mayoritariamente en sus aspectos más sórdidos).
También los escenarios operísticos se ajustarían a esas claves, recreando pueblos y ciudades reales para desarrollar los argumentos. París, se convertiría en la ciudad verista por excelencia, pero no sería la única que acogería los tormentosos libretos del verismo (que, además, también acudirían a lugares exóticos como el oeste norteamericano o el lejano oriente).

22 may. 2017

El “urbicidio” de Varsovia y la reconstrucción de la ciudad: entre la mímesis histórica y la “modernidad” soviética (y 2).

La reconstrucción de Varsovia tras el urbicidio de la Segunda Guerra Mundial tuvo dos caras: arriba, la ciudad moderna planificada según los criterios soviéticos (en el centro el icónico Palacio de la Cultura y de la Ciencia) y debajo la reconstrucción mimética de la Ciudad Vieja (Stare Miasto).
Tras aproximamos, en la primera parte de este artículo, a la Varsovia histórica, en esta segunda, profundizaremos en el urbicidio que padeció la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial y en su posterior reconstrucción.
La reconstrucción de la capital polaca generó un intenso debate. Se enfrentaron dos posturas radicalmente diferentes:  por un lado se defendía una reconstrucción mimética, recuperando la ciudad de antes de la guerra; mientras que, por otro, se propugnaba olvidar el pasado y construir una “ciudad moderna”, planificada según el modelo soviético. Finalmente, Varsovia, renacería mostrando las dos tendencias.

14 may. 2017

El “urbicidio” de Varsovia y la reconstrucción de la ciudad: entre la mímesis histórica y la “modernidad” soviética (1).

La devastación de Varsovia enfrentó dos estrategias extremas para su reconstrucción: la mímesis (arriba, Ciudad Vieja, antes y después del ”urbicidio” de la Segunda Guerra Mundial) o la sustitución por una ciudad “moderna” soviética (debajo, reestructuración de la ciudad, en la imagen solo permanece el edificio de los Tribunales que había sido inaugurado en 1938).
Urbicidio es una palabra no oficial que propone aplicar a la ciudad lo que el término genocidio expresa respecto de los grupos humanos. Así, vendría a significar una destrucción urbana que no ha sido producida por catástrofes naturales, sino por acciones humanas intencionadas, dirigidas a castigar a la población, a eliminar su cultura, a hacer desaparecer su espacio vital, que es uno de los principales rasgos identitarios para una comunidad.
Vamos a aproximarnos a un urbicidio de gran significación histórica: la devastación de Varsovia dentro del contexto de la Segunda Guerra Mundial. Tras el desastre, la reconstrucción generó un intenso debate, enfrentando dos posturas radicalmente diferentes, que basculaban entre la mímesis y la planificación “moderna” siguiendo el modelo soviético.
El artículo consta de dos partes. En la primera nos aproximamos a la Varsovia histórica, a la ciudad previa a la Segunda Guerra Mundial. En la segunda, profundizaremos en su peculiar reconstrucción que mostraría las dos tendencias extremas.

29 abr. 2017

El Primer Berlín: de las ciudades gemelas a la ciudad quíntuple (1237-1701).

La primera fortificación de Berlín contenía el doble núcleo original de la ciudad: Berlín y Cölln (superposición de su trazado sobre la ortofoto de 2009).
Resulta paradójico que Berlín, la trágica ciudad doble de la Guerra Fría, desgarrada entonces por el Muro que separó el sector oriental comunista del occidental capitalista, fuera también en sus inicios una ciudad duplicada.
Esta peculiaridad, derivada del nacimiento en continuidad de dos aldeas gemelas (Berlín y Cölln) sería todavía más sorprendente cuando fueron surgiendo extensiones autónomas, generando un continuo urbano formado por cinco municipios diferentes.
Vamos a aproximarnos al modesto Primer Berlín multiplicado que se desarrolla entre la fecha oficial de su fundación (1237) y la de creación del Reino de Prusia (1701), cuando se confirmó la capitalidad de Berlín, y se unificaron las cinco ciudades (dando paso al Segundo Berlín que evolucionaría hasta convertirse en una gran capital europea). Estructuraremos ese Primer Berlín en tres etapas sucesivas: los orígenes, la ciudad libre hanseática y la ciudad principesca. Desgraciadamente, aquel casco histórico, conformado a lo largo de quinientos años, se vería muy afectado por la Segunda Guerra Mundial, que destruyó una parte muy importante del mismo.