27 ago. 2016

Sevilla y Málaga, rivalidad urbana entre la política y la economía.

Plaza de España de Sevilla y Centro Pompidou de Málaga.
La polémica entre sevillanos y malagueños es un tema recurrente en los últimos tiempos. La disputa de las dos ciudades andaluzas es uno de los ejemplos típicos de rivalidad urbana surgida cuando las urbes comparten territorio y una de ellas ostenta el poder político mientras que la otra disfruta del predominio financiero.
La competencia entre Sevilla y Málaga es relativamente reciente, planteándose desde que esta última emergió con gran dinamismo en el siglo XIX y siendo mucho más intensa en las últimas décadas. Las dos ciudades se encuentran ubicadas en entornos geográficos diferentes, lo que les proporcionó una evolución histórica dispar que ha conducido a que, en la actualidad, sus posiciones en el binomio política-economía sean distintas y alimenten el antagonismo entre ambas. Esta pugna se muestra de muchas maneras, yendo más allá de las evidencias y de la objetividad de los datos, para incluir tópicos y descalificaciones desde una hacia la otra. Sin entrar en polémicas, en el artículo analizamos algunas de las similitudes y divergencias históricas, geográficas y urbanas entre ellas.

20 ago. 2016

Cómo convertir una ciudad musulmana en otra cristiana: los casos de Zaragoza y Belgrado (2. La occidentalización de Belgrado en los siglos XVIII y XIX)

La occidentalización de Belgrado tuvo una expresión fundamental en la regularización del trazado urbano.
Tras analizar el ejemplo de la “cristianización” de Zaragoza ocurrida en la Edad Media, nos aproximaremos al caso de Belgrado que, en otro tiempo más reciente (siglos XVIII y XIX) y, por lo tanto, con otros mecanismos urbanísticos, buscó un objetivo similar: borrar la huella de su pasado musulmán. Belgrado, bajo el dominio del Imperio Otomano, había olvidado la regularidad de sus trazas romanas y se había transformado en una ciudad oriental, presentando los rasgos típicos del modelo urbano islámico. Pero con los interrumpidos intentos austriacos y, sobre todo, tras la independencia conseguida, Belgrado puso en marcha un ansiado cambio radical de identidad para aparecer como una ciudad occidental europea.
No obstante, la herencia nunca desaparece del todo. Es recurrente la metáfora que relaciona la ciudad con los palimpsestos, aquellos antiguos manuscritos que reutilizaban pergaminos anteriores que, aunque hubieran sido borrados, todavía conservaban rastros de las tintas previas. La ciudad no es una hoja en blanco y ofrece la posibilidad de indagar en su memoria, aunque en ciertos momentos, una determinada sociedad haya hecho esfuerzos por eliminar cualquier rastro anterior indeseado.


15 ago. 2016

Cómo convertir una ciudad musulmana en otra cristiana: los casos de Zaragoza y Belgrado (1. La cristianización de Zaragoza en la Edad Media)

La Seo de Zaragoza: ábsides románicos y muro mudéjar de la Parroquieta (imagen de José Antonio Abad)
Hay ciudades que, en un momento determinado de su historia, han buscado un cambio de look radical. Las motivaciones pueden ser diversas, existiendo causas políticas, económicas, religiosas, etc., pero, en cualquier caso, estas premeditadas y drásticas variaciones de identidad urbana son muy interesantes. Un ejemplo es el de las ciudades que han pertenecido a los ámbitos religiosos cristiano y musulmán y que han experimentado esas dos visiones diferentes del mundo. Muchas de esas urbes, cuando pasaron de un contexto a otro, iniciaron procesos de reconversión sustancial, que implicaron actuaciones urbanas trascendentales, tanto físicas como simbólicas.
En esta línea, vamos a repasar dos casos que, aunque similares, porque analizan la conversión de una ciudad islámica en una ciudad cristiana, lo hacen distantes en el tiempo y con circunstancias diferentes, lo que se traduce en mecanismos de intervención distintos. El primer caso es español y se produjo en la Edad Media: la “cristianización” de Zaragoza. El segundo ejemplo es Belgrado, la capital serbia, que en el siglo XIX quiso borrar sus huellas otomanas y aparecer como una ciudad occidental europea. Abordamos el tema en dos artículos. En este, recalaremos en Zaragoza y, en el siguiente, lo haremos en Belgrado.

6 ago. 2016

Estrategias urbanas en relación con el tiempo pasado, presente y futuro: Los casos de Córdoba, Cádiz y Málaga.

Pasado, presente y futuro: Mezquita de Córdoba, Malecón de Cádiz y Farolas eólicas del Paseo de la Misericordia de Málaga.
Todas las ciudades tienen un pasado, un presente y aspiran a un futuro. Esto es una obviedad, pero, su relación con cada uno de esos estadios temporales puede ser diferente según los casos. Desde luego, el deseo de un porvenir próspero anima a todas las urbes, pero la preparación del mañana se fundamenta en estrategias diferentes respecto al tiempo.
Las ciudades que en el pasado fueron principales y cuyos monumentos recuerdan aquellos tiempos de esplendor, suelen aprovechar esa herencia para cimentar sobre ella su futuro. Otras ciudades, aunque puedan disponer de una historia relevante, se encuentran en un contexto de competitividad que las impulsa a mirar hacia adelante, relegando las referencias ancestrales para privilegiar las de progreso. También hay ciudades que, sin olvidar su memoria, gozan de unas magníficas condiciones que les llevan, en una especie de carpe diem urbano, a deleitarse en su presente y justificar sobre él sus perspectivas.
Andalucía es un territorio privilegiado ambiental e históricamente en el que algunas de sus ciudades muestran preferencias por cierta coordenada temporal. Así, el pasado, el presente y el futuro son contemplados con miradas distintas en tres de sus principales urbes, porque Córdoba celebra el pasado, Cádiz disfruta del presente y Málaga apuesta por el futuro.

25 jul. 2016

¡Dejad que los niños se acerquen a la ciudad! (artículo en el blog "Seres Urbanos" de EL PAÍS)

"Chalk Games, Prospect Place, Brooklyn, 1950" (Arthur Leipzig)
Nueva colaboración de Urban Networks con el periódico EL PAÍS (blog Seres Urbanos / Planeta Futuro). El artículo "¡Dejad que los niños se acerquen a la ciudad!" se ha publicado hoy, 25 de julio de 2016.

16 jul. 2016

Cuando las paredes hablan: epigrafías y geometría en yeserías y mosaicos de la Alhambra

El espacio interior de la Alhambra muestra la sofisticación de los revestimientos nazaríes (Mirador de Daraxa).
La arquitectura configura espacios que son delimitados (elementalmente) por planos y que se materializan en suelos, paredes y techos. En algunos casos, la experiencia de la arquitectura puede ir más allá del aprecio de los valores espaciales fundamentales (como la luz, escala, proporción, ritmo, texturas o colores) al verse intensificada por imágenes específicas o inscripciones explícitas, que proporcionan nuevas claves para su comprensión. En este sentido, la Alhambra es un prodigio.
Tras habernos aproximado al contexto (histórico, natural y urbano) y a la propuesta arquitectónica de la Alhambra, en este tercer artículo abordaremos el maravilloso revestimiento ornamental de sus muros interiores. Sus zócalos cerámicos fueron el soporte de soberbios ejercicios geométricos y sus yeserías superiores permitieron sofisticados juegos simbólicos que incorporaban caligrafías con mensajes concretos. En la Alhambra, Matemática, Poesía y Dibujo fueron invocados para hacer “hablar” a las paredes, buscando una comunicación con el espectador.

10 jul. 2016

La Alhambra múltiple: fortaleza/palacio, musulmana/cristiana, arquitectura/ciudad.

La Alhambra es múltiple porque conjuga fortaleza con palacio; arquitectura con ciudad; lo musulmán (nazarí) con lo cristiano; o la sobriedad con el exceso, en un conjunto de diferentes épocas que se encuentran en permanente evolución.
Tras habernos aproximado al contexto de la Alhambra, en este segundo artículo abordaremos el extraordinario conjunto arquitectónico a partir de su multiplicidad. Porque la Alhambra conjuga una austera fortaleza militar con exquisitos y refinados palacios; se presenta como un conglomerado de arquitecturas yuxtapuestas con vocación de crear ciudad; mezcla lo musulmán con lo cristiano; la sobriedad con la opulencia; y ofrece un conjunto de palacios, torres, jardines, patios, estancias, etc. de diferentes épocas, que se encuentran en permanente evolución.
Los historiadores identifican tres periodos principales en la construcción de la Alhambra nazarí, de los cuales, el último, conformó mayoritariamente el espléndido escenario que hoy podemos admirar. Pero también hubo una Alhambra cristiana que modificó la espacialidad del conjunto (con incorporaciones como el Palacio de Carlos V, por ejemplo). La Alhambra actual, tras numerosas intervenciones de rehabilitación y despojada de su papel representativo, muestra esa complejidad, convertida en objeto de admiración de millones de turistas que acuden a contemplarla.